La recuperación del patrimonio medioambiental, el crecimiento residencial controlado, el refuerzo de las comunicaciones y la reserva de suelo productivo, bazas de ‘La Rinconada que queremos’.
La propuesta del Equipo de Gobierno que define ‘La Rinconada
que queremos’ ser en 2019 tiene el visto bueno del Pleno para continuar con su
tramitación.
El modelo de crecimiento que recoge este primer avance
del que será el segundo Plan General de Ordenación Urbana, centra su atención en
lo que el edil de Urbanismo, José Manuel Alcauza, resalta como «recuperación del
patrimonio medioambiental y de los espacios libres» del término que ponen en
carga más de 120 hectáreas de uso público y catalogación verde. La ampliación
del Parque El Majuelo en 850.000 metros cuadrados más (ahora hay 90.000), la
creación de un cinturón verde peatonal de 25 kilómetros, la recuperación del
Cerro Macareno como espacio cultural de 120.000 metros cuadrados, o la creación
de un área de ocio de 300.000 metros cuadrados para deportes de aventura en la
gravera junto a las naves del tabaco, son algunos de los hitos medioambientales
previstos para amortiguar el crecimiento planeado.
El aumento residencial
será en todo momento controlado a ritmo de unas 700 viviendas por año, «de las
que la mitad tendrán algún tipo de protección pública», como anunció el alcalde,
Enrique Abad. En total, el nuevo PGOU prevé unas 4.000 viviendas que se suman a
las 4.500 recogidas para el Pago del Medio.
Los Cáñamos IV y V vendrán a
sumar tres millones de metros cuadrados reservados para el asentamiento de
empresas y generación de empleo.
La autovía, la SE-40, los desdobles
previstos y las rondas internas de circunvalación en ambos núcleos garantizan la
fluidez del tráfico de una ciudad que tendrá en 2019 cerca de 50.000
habitantes.
Crecimiento residencial
Lo verde estará ligado a un crecimiento residencial ordenado, «sujeto a una
meticulosa planificación para la correcta integración de La Rinconada, San José
y el Pago del Medio en una ciudad única».
El futuro planeamiento apunta así
la construcción de 4.000 nuevas viviendas, que junto a las 4.500 ya previstas en
el Pago del Medio resolverán hasta el horizonte de 2019, y con todas las
garantías, la demanda residencial. A lo largo de estos doce años de
vigencia, una de cada dos de las 8.500 residencias estará protegida. En total,
más de 4.000 viviendas sujetas a algún tipo de protección y gestionadas desde lo
público, con lo que se dará respuesta a todos los perfiles sociales.
El
control público de los desarrollos permitirá una expansión trazada desde la
visión de una ciudad de conjunto con importantes dotaciones, como el centro
sanitario de alta resolución, el nuevo Ayuntamiento, la estación del metro-tren
o el recinto ferial único. Cada uno de los núcleos verá reforzados los servicios
de proximidad al tiempo que se centralizarán en el Pago del Medio los recursos
generales de una ciudad con más de 50.000 habitantes.
Parques
empresariales
Tres grandes bolsas de suelo concentrarán las políticas
destinadas a la generación de riqueza y empleo. Los Cáñamo IV y V, sumados a los
parques empresariales ya en marcha en la periferia de San José, delimitarán un
total de tres millones de metros cuadrados para la pequeña y la mediana empresa.
Junto a la A-4, se reservarán otras 200 hectáreas destinadas a perfiles de gran
producción y que reforzarán la actividad aeronáutica que ya se desarrolla en la
zona.
Un tercer yacimiento empresarial se concretará en el Nodo Logístico
Norte, con más de 80 hectáreas en el entorno de Majaravique destinadas al centro
de transportes de mercancías y a la terminal intermodal (carretera-ferrocarril)
proyectados por la Junta.
Recuperación del patrimonio natural y más espacios verdes
Posibilitar el «contacto ciudadano con los espacios naturales adquiriere
dimensión de prioridad en la ciudad que ahora se dibuja sobre plano», como
precisó el edil de Urbanismo, José Manuel Alcauza. Esta vocación verde, que
coincide con muchas de las inquietudes trasladadas durante las reuniones
mantenidas con colectivos y particulares, argumenta «una apuesta decidida por
nuestros recursos paisajísticos y en especial por el
Guadalquivir».
Gran anillo
verde
Se proyecta así un gran anillo verde para el paseo, el
cicloturismo, el ocio o el deporte, que resaltará en ambos núcleos las
potencialidades del río, el Almonazar y las vías pecuarias. «Una red en la que
destaca la ampliación en 85 hectáreas del parque El Majuelo, que recupera su
principal valor natural y paisajístico: el Guadalquivir».
Agua y ocio
Desde el río emergerá un entramado
que ofertará un recorrido peatonal y ciclista de unos 25 kilómetros y enlazará
los principales espacios verdes. Penetrará en el Pago del Medio hasta el bulevar
del Almonazar, atravesará Los Cáñamos, conectará con el Dehesa Boyal y
delimitará un nuevo entorno de esparcimiento y deporte en el futuro Parque de
Las Graveras, junto a las Naves del Tabaco. Un gran recinto de 30 hectáreas
vinculado al agua, la aventura y el motor, que ofertará una alternativa
más para los jóvenes, a partir de un área de ocio concebida con visión
metropolitana.
Cerro
Macareno
Este itinerario verde arropará también al Cerro
Macareno, donde se creará un enclave cultural y medioambiental de 120.000 metros
cuadrados que añadirá valor a este yacimiento arqueológico, además de suponer un
nuevo parque para San José.
Hacienda Santa Cruz
Símbolo del esfuerzo en
patrimonio histórico será la restauración de la Hacienda Santa Cruz, llamada a
albergar una notable agenda en la vida cultural y social local.
Parque de la
feria
El actual real de San José será reconvertido en un parque de tres
hectáreas tras la unificación de las ferias.
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