Como novedades, cabe destacar, el estreno de la ropa del romano que acompaña al Cristo, la restauración de la corona de la Virgen, así como del libro de reglas
Después de que el año pasado la lluvia obligara a la Junta de Gobierno de la Hermandad del Cristo del Perdón a tomar la dolorosa decisión de no procesionar por las calles del municipio, tanto el paso de Cristo como el de María Santísima en su Mayor Dolor desafiaron al mal tiempo y lucieron con esplendor ante el numeroso público que esperaba impaciente a los titulares de la cofradía.
Como novedades, cabe destacar, el estreno de la ropa del romano que acompaña al Cristo, la restauración de la corona de la Virgen, así como del libro de reglas, o el cambio de itinerario para la procesión, que recorrió algunas de las calles más antiguas de la localidad.
Al son de las marchas interpretadas por la Banda de Cornetas y Tambores Cristo de la Misericordia y de la Banda Municipal de Música Cristo del Perdón de La Rinconada, el Crucificado y la Dolorosa regresaron finalmente con antelación a la Parroquia de San José para guarecerse de la lluvia.