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El ex del Bellavista resuelve para el Rinconada un partido atascado en el que los hombres de Andrés Millán acusaron la plaga de bajas que azota a la plantilla
El Rinconada se reencontró con la victoria tras el palo sufrido en el Miguel Román ante un Nervión que puso por momentos en apuros a los hombres de Andrés Millán, donde las bajas volvieron a ser protagonistas y obligaron al técnico a tener que tirar del juvenil.
Los locales, ávidos de recuperar sensaciones una semana más tarde y de alegrar a su afición, salieron a por todas y cercaron con peligro la meta capitalina. Sergio Navarro, el fichaje de la discordia, cuya alineación indebida ha causado grandes contratiempos al Rinconada, empezó a justificar la apuesta que Millán y el Rinconada han hecho en él y puso en ventaja a los del Leonardo Ramos.
No inquietaba mucho el Nervión, aunque iba a lograr las tablas en el alargue del primer acto, por medio de Finidi, que empataba el partido y dejaba todo por decidir en la segunda parte.
Tras la reanudación, el técnico local movió el banquillo para dar descanso a jugadores que llevan muchos minutos acumulados. Para colmo, Andrades tuvo que retirarse lesionado dejando su sitio a Imanol, que jugaba su segundo encuentro desde el juvenil de Selu Pérez. Precisamente el canterano, para delirio de la parroquia rinconera, se marcó una gran jugada por la banda sacando un centro medido que Sergio Navarro volvió a convertir en gol.
De ahí al final, los capitalinos intentaron apurar sus opciones, pero se encontraron con un inspirado Andrés, mientras que los blanquiazules pudieron ampliar la renta a la contra. Al final, tres puntos más que permiten al Rinconada volver a mirar arriba en la clasificación.