El plan de atención a la dependencia de Derechos Sociales profundiza en la calidad de los servicios y anuncia la ampliación de la residencia con un nuevo ala con 31 nuevas camas, 15 de ellas para gravemente afectados. La especialización, clave para multiplicar la calidad de vida de los usuarios.
El círculo de la máxima atención a la discapacidad, se amplía para dar
más tranquilidad a las familias y más calidad de vida a las personas
dependientes.
La planta baja de la Residencia para Adultos con discapacidad
funciona desde el mes de abril como Unidad de Día, un nuevo servicio destinado a
usuarios con discapacidad psíquica y limitaciones de movimiento que necesitan de
atenciones especiales y personalizadas.
El nuevo servicio, con 19 plazas, viene a cubrir un espectro de
discapacidad para el que antes no había recursos adaptados, «una sensibilidad
que detectamos con la construcción de la Residencia y que decidimos centralizar
aquí para aprovechar mejor los recursos disponibles», como expresa el delegado
de Derechos Sociales, José Manuel Romero Campos.
De momento, son cinco las personas que reciben atención en la Unidad en
un horario que abarca desde las nueve de la mañana a las cinco de la tarde,
tiempo en el que participan en talleres de desarrollo de habilidades, con
descanso para el alumuerzo.
Servicio Público
El servicio es cien por cien municipal,
«respondiendo -argumenta Campos- a la voluntad del Ayuntamiento de no esperar
para su puesta en marcha», aunque la concertación con la Junta de Andalucía está
muy avanzada y, en breve, será la Administración autonómica la que asuma el 75
por ciento del llamado ‘coste-plaza’. El otro 25 por ciento, corresponde siempre
al usuario con pensión.