La CHG lleva a cabo las obras con cargo al periodo de garantía con una duración estimada no superior a un mes
Las obras para el soterramiento del arroyo Almonazar suponen la obra de ingeniería más importante de la historia de La Rinconada,que permitió transformar un problema medioambiental en un vergel para el disfrute de la ciudadanía y en un ejemplo de la apuesta por la sostenibilidad y el medio ambiente que lleva a cabo el municipio.
A la vez que las actuaciones en sí para soterrar el cauce y crear el bulevar,se desarrollaron otras como la puesta en servicio de nuevas estaciones de bombeo, la apertura de la hinca para unir el bulevar y el Cáñamo 3 por debajo de las vías del ferrocarril o la adecuación de las vías verdes del arroyo Almonazar en dos trazados: Desde la urbanización de Secadero de Gutiérrez, por detrás del Malecón, hasta el río Guadalquivir, y desde el Cáñamo 3 hasta la corta del Almonazar, en el entorno de la finca Casavacas.
Tras la finalización de las vías verdes, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, que ejecutó las obras, con cargo a la garantía de la misma,va a proceder a reponer los árboles,plantando especies que, a tenor de su experiencia, se adaptan mejor a las condiciones existentes. En la actualidad, ya se ha preparado la tierra para la siembra,que debe prolongarse por un plazo no superior a un mes,por lo que en abril las actuaciones deben estar finalizadas.
El delegado de Urbanismo y Medio Ambiente del Ayuntamiento de La Rinconada, Francisco Manuel Díez, ha destacado al respecto que “seguimos avanzando dentro de nuestro objetivo de convertirnos en un municipio cada vez más comprometido con el medio ambiente,mimando las zonas verdes existentes y ampliándolas para ganar espacios de convivencia, deporte y esparcimiento”.