SAC
Servicio de Atención a la Ciudadanía

Noticias

El Ministerio de Medio Ambiente adjudica las obras del arroyo Almonazar

Cultura y patrimonio |

Martín Casillas y Arpo, en UTE, se hacen con el contrato entre las 37 empresas de ámbito nacional concursantes. 16,5 millones de euros invertirá el Gobierno central en la eliminación de la cicatriz histórica.

Un paso de gigante en la desaparición del arroyo Almonazar del casco urbano de San José, en la soñada reconciliación de las dos riberas y en el final de la pesadilla de las inundaciones en época de crecidas.
 
El Ministerio de Medio Ambiente que dirige Cristina Narbona adjudicó ayer 29 de enero las obras del desmantelamiento del cauce, de construcción del cajón hidráulico y de regeneración y recuperación de las riberas a la unión temporal de empresas formada por la sevillana Martín Casillas y por Arpo.
 
Un total de 37 constructoras de ámbito nacional optaron a hacerse con los trabajos inicialmente presupuestados en 24 millones de euros pero sobre los que la UTE adjudicataria presentó una baja de 16,5 millones.
 
Así las cosas, la obra más importante de la historia de La Rinconada, la que permitirá que se elimine la cicatriz urbana que divide San José, que limita la vida diaria de la ciudadanía y que durante décadas ha mantenido en vilo a los vecinos en época de lluvias, tiene ya en estas empresas a dos de sus protagonistas.
 
Por delante en la parte administrativa, la firma del contrato y la constitución de esa mesa de seguimiento en la que el Ayuntamiento será parte. Más allá, en marzo, el comienzo de los trabajos físicos.
 
De los once kilómetros de arroyo que van desde la corta a la desembocadura, el proyecto recoge tres fases de tratamiento en función del grado de integración que del Almonazar se pueda hacer para convertir a lo que durante tantos años ha sido un enemigo, en una oportunidad para el disfrute y el esparcimiento.
 
Así, tanto en la zona de El Cáñamo 3, como a la salida de Secadero de Gutiérrez -ya en cauce bajo- se recuperará la ribera como zona verde fluvial. En la corta y en la desembocadura se limpiarán cauces naturales. Y en la zona urbana, se eliminarán los dos kilómetros de bancadas, se construirá un cajón subterráneo que absorba el flujo de agua y dejarán de existir los puentes de conexión porque ya no serán necesarios.
 
Serán dos años de obras que generarán molestias, que alterará el ritmo de la ciudad como el arroyo ha alterado el día a día de generaciones enteras, pero con la diferencia de que, pasado ese tiempo, San José tendrá la tan deseada tranquilidad y La Rinconada una columna vertebral convertida en bulevar de unión de los dos núcleos.
 
Éste es un sueño que comienza a hacerse realidad.

Este sitio web usa cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y recoger información sobre su navegación. Si pulsa "aceptar" o continúa navegando consideraremos que admite el uso e instalación en su equipo o dispositivo. Encontrará más información en nuestra Política de Cookies.