Una jornada informativa sobre el programa Ciudadanos, Igualdad, Derechos y Valores (CERV) para que las personas participantes resuelvan sus dudas y aprender a elaborar proyectos para optar a otra vía de financiación directa europea. Esta actividad se ha insertado dentro de las jornadas estratégicas La Rinconada 360º celebradas en La Villa
El Centro Cultural de La Villa ha acogido las jornadas estratégicas La Rinconada 360º que se han dividido en tres bloques estratégicos que vinculan la cultura, la juventud y las políticas europeas con el desarrollo sostenible. Uno de esos bloques ha consistido en una jornada informativa sobre el Programa Ciudadanos, Igualdad, Derechos y Valores (CERV) que es el programa de financiación de la Comisión Europea para proteger y fomentar los derechos y valores consagrados en los Tratados, la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea y los convenios internacionales de derechos humanos, en particular respaldando a las autoridades públicas y organizaciones de la sociedad civil, y otras partes interesadas activas a escala local, regional, nacional y transnacional.
La I Teniente de Alcalde, Raquel Vega, y la diputada de Cohesión Social e Igualdad, María Encarnación Fuentes Herrera, han dado la bienvenida a esta jornada que ha contado con técnicos de cultura e igualdad de la provincia, empresas, asociaciones y ONG’s vinculadas. También ha estado presente la delegada de Igualdad, Noelia Ramírez.
Vega ha explicado que “la clave es empoderar a las entidades locales para ejecutar programas y fusionar cultura con igualdad. Los programas gubernamentales deben ser accesibles y comprensibles para las entidades para garantizar su eficacia”. También ha referido que “fusionar iniciativas culturales con programas de igualdad es fundamental para fomentar una sociedad saludable”.
Por su parte, Fuentes Herrera ha señalado que “el verdadero reto para las organizaciones pequeñas es la ejecución exitosa del proyecto y la justificación de gastos, no la solicitud inicial. Proyectos que le cambian la vida a vecinos y vecinas”.
Tras la bienvenida, Jessica Hidalgo, técnica del Punto Europeo de Ciudadanía del Ministerio de Cultura, ha explicado las principales líneas de financiación, prioridades, requisitos, criterios de elegibilidad, sistemas de financiación, así como claves prácticas para la elaboración de propuestas.
La técnica ha señalado que el objetivo del programa CERV es sostener y desarrollar sociedades abiertas, basadas en derechos, democráticas, igualitarias e inclusivas, asentadas en el Estado de Derecho. Para ello, se promueve una sociedad civil dinámica y empoderada, que fomente la participación democrática, cívica y social de las personas y cultive la rica diversidad de la sociedad europea partiendo de nuestros valores comunes, nuestra historia y nuestra memoria.
El programa se fundamenta en cuatro pilares: Igualdad, derechos e igualdad de género: promover los derechos, la no discriminación, la igualdad (incluida la igualdad de género) y avanzar en la integración de la perspectiva de género y la no discriminación; Compromiso y participación de los ciudadanos: promover el compromiso y la participación de los ciudadanos en la vida democrática de la Unión, los intercambios entre ciudadanos de distintos Estados miembros y la sensibilización sobre la historia europea común; Daphne: lucha contra la violencia, incluida la violencia de género y la violencia contra los niños; Valores de la Unión: proteger y promover los valores de la Unión.
Es un programa que cuenta con más de 1.500 millones de euros. Aunque a partir de 2028 se espera que se duplique, ha referido Hidalgo.
Además, ha presentado el nuevo programa de trabajo para 2026 y 2027, novedades y el calendario orientativo de las convocatorias.
Para finalizar se ha expuesto el caso práctico del proyecto beneficiario Roma-Net, a cargo de la Federación Kamira que combate los discursos y delitos de odio contra la comunidad gitana y luchan por la inclusión de las mujeres gitanas en la sociedad empoderándolas.
Esta Federación nació como respuesta a este problema persistente del discurso de odio, ya que no se trata de un fenómeno puntual.