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El equipo de Raúl Carmona remonta y vence en Los Palacios al Mosqueo, en un partido loco que desniveló Iván Bazán en el 98’
El Rinconada llegará al derbi líder, algo que ya era conocido, pero, la novedad, es que saldrá líder de él, independientemente de lo que ocurra en el Nuevo Ramos Yerga, gracias al triunfo de los de Raúl Carmona en el Marismas de Los Palacios ante el Mosqueo, en un duelo marcado por la polémica y en el que la colegiada, Reina García, fue la clara protagonista, con varios parones en el juego y 15’ de descuento en la segunda mitad.
El Rinconada adelantaba el partido con la idea de que Ángel, sancionado con cinco amarillas, llegara al derbi del domingo. Así, sin el mago de Torreblanca, tocaba la difícil empresa de vencer en un feudo complicado, ante un equipo fuerte y que esta semana había incorporado a sus filas a Rioja, otro viejo rockero de estas categorías.
El duelo que, prácticamente desde el inicio estuvo marcado por una desagradable llovizna, tuvo poco juego, con dos equipos que esperaban a que llegara su oportunidad con paciencia y que no querían arriesgar. Sin embargo, a pesar del conservadurismo, las ocasiones llegaron desde los primeros compases, más por fallos propios que por aciertos ajenos. Así, en el minuto 5, el Mosqueo tuvo una clarísima en un remate que Manu Rey cruzó en exceso. Poco después, de nuevo el nazareno, se quedó solo y trató de meter una vaselina a Álex Arenas que se fue fuera. El delantero pudo pensar que estaba en fuera de juego, y lo estaba, pero no lo entendió así el auxiliar de Reina García, que dejó jugar y a punto estuvo de costarle el tanto al Rinconada.
Después llegaría la más clara del Rinconada en un error en la salida del balón de los palaciegos, que entregaron el balón a Domi Jarana que, con todo a favor, remató fuera cuando se cantaba el primer gol rinconero.
Luego, el equipo de Diego Román reclamó el primer penalti de la noche, en el que Reina García no apreció opción punible y, minutos más tarde, llegaría el primer parón del partido, con una discusión entre los banquillos que la colegiada resolvió con la cartulina roja para Rafa Valencia –suplente- y las amarillas para Diego Román y Raúl Dorado –también en el banquillo-. A pesar del largo parón, sólo se añadieron tres minutos al tiempo reglamentario en el primer acto.
En la segunda mitad, el Mosqueo pareció salir más fuerte. Manu Rey presionaba la salida del balón contraria y el Rinconada tenía lagunas en el balance defensivo. Benito tuvo la primera de la segunda mitad en un remate que desvió Álex Arenas y, poco después, en el 6’, llegaría el tanto local, obra de León, que entró desde la derecha y cruzó ante la salida del arquero rinconero. Los rinconeros pidieron fuera de juego, pero la colegiada, apoyada por sus jueces de línea, dijo sigan, sigan.
Ese tanto fue un punto de inflexión porque, tras él, el Mosqueo dejó de querer jugar y se dedicó a tratar de que el tiempo pasara sin nada que reseñar… y el problema es que quedaban 25 largos minutos –que luego serían 15 más-. El Rinconada empezó a ganar terreno y a merodear los dominios de Mulero. Diego Román retiró del campo a Manu Rey, que era el que iba a presionar y, aunque luego metió a Seydou, la primera línea del cuadro palaciego se vio muy tocada y el Rinconada vivió más tranquilo en defensa, lo que le permitió también organizar mejor su ataque.
Aun así, en una contra, el balón llegó al debutante Rioja que se giró en el área y se fue al suelo. Los aficionados y jugadores locales, así como el banquillo de Diego Román pidieron insistentemente penalti, pero Reina García no consideró acción punible alguna.
En el minuto 87, un balón al segundo palo que nadie acertó a despejar lo aprovechó Benítez, para anotar el tanto del empate cuando más complicado parecía para las huestes de Raúl Carmona.
El gol sentó más al Mosqueo que, instantes después vio como Martín se iba a la calle con roja directa, quedándose el Mosqueo en inferioridad con un alargue que se presumía extenso después de los múltiples parones en el juego que realizó la colegiada.
Y en el tiempo de prolongación, en una desaplicación defensiva local en la que nadie despejó la pelota, Iván Bazán cazó el esférico dentro del área y cruzó un remate inalcanzable para Mulero para desatar el éxtasis en las huestes rinconeras y amarrar tres puntos que valen su peso en oro y que le convierten en el gran favorito del derbi, pues llegarán con cuatro puntos de ventaja sobre el San José –y contra el resto de aspirantes-, por lo que pase lo que pase saldrán del duelo líderes y toda la presión será para los cañameros que, de perder, se quedarían a siete puntos de los de Raúl Carmona, lo que desnivela la contienda del lado de los del Leonardo Ramos.
Eso sí, tras el gol de Iván Bazán todavía hubo que jugar siete minutos más, con poco juego real, pero con tensión máxima y una jugada en el área del Rinconada en la que la colegiada no pitó nada, pero en la que los rinconeros jugaron con fuego. Al final, con sufrimiento se saborean mejor las victorias y suponen un espaldarazo moral importante para lo que viene.